El equipo de Caixa Laietana se propone acercarte definiciones claras y ejemplos sencillos y concretos para cada término financiero.
En el caso de la inversión, podemos decir que es básicamente utilizar un capital disponible en tu empresa, organización o en la economía de tu propia familia con el fin de incrementar ese capital inicial.
Por ejemplo, imagina que compras un lote de botellas de vino de gran calidad para degustar y disfrutar en una fiesta. No será lo mismo si decides comprar un lote de botellas de vino porque deseas venderlas unos años más adelante. El objetivo es muy diferente.
En el primer caso, se trata de un “gasto” para darte un gusto o disfrutar con la calidad de un buen vino. En el segundo caso se trata de una “inversión” para incrementar tu capital a futuro.
No importa cuanto capital utilices, lo que define el concepto de inversión es el objetivo, la finalidad del capital utilizado. Y el riesgo o no que ello significa.
Si decides comprar las botellas de vino para disfrutar pensarás en el sabor, en la relación precio/calidad del momento o en el consejo de un amigo.
En el caso de escoger botellas de vino para, por ejemplo, vender por Internet en el futuro, tendrás que conocer a los competidores, la fuerza de la marca, la opinión de los especialistas y los demandantes de vino, la conservación en el tiempo, entre otras cosas, para poder analizar las mejores opciones a futuro.
Mientras el gasto es la utilización de capital para satisfacer una necesidad o disponer de forma inmediata de una cosa equivalente al capital utilizado, la inversión es el uso de ese capital para disponer a futuro (con el riesgo subyacente) de un capital incrementado y diferente al inicial.
El equipo de Caixa Laietana.